Extracto de una carta de una mujer a su amiga embarazada. “Nadie tiene derecho a juzgarte. Tu hijo no es un pedazo de carne sino una criatura diminuta que vive contigo y en ti. No es cuestión de religión, ni de prejuicios morales, de gente mojigata. Estar a favor de la vida no es exclusivo de católicos, ni de gente que va a la iglesia, ni de personas que rezan tres rosarios al día.
Es simple respeto hacia la grandeza de la vida humana, igual en una mujer católica, judía, cristiana, evangélica, islámica o atea. Tener sexo no es un juego. Debe ser responsable, pues su función es dar vida a otro ser humano. Un bebé no es un error, ni abortar una rutina. ‘Madre soltera’ no es una etiqueta y por serlo no vales menos: eres mucho más por tener la valentía de luchar por él y por ti. Porque decidiste decirle sí a la vida de tu hijo. Decidiste amar por amor. El hecho de ser mamá no apartará a los hombres de ti, y los inteligentes comprenderán que has madurado y estás preparada para tomarte el amor en serio, es amar por encima de las dificultades. ¿Piensas en lo que diría la familia y los amigos? No olvides que en esta historia los protagonistas son tu hijo y tú. Los demás son actores de reparto. Los futuros abuelos van a derretirse de amor cuando tengan que cuidarlo, y quienes te criticaron harán fila para arrullarlo.
Todos en el fondo sabrán que eres valiente. Tu historia cambiará pero los sueños de tu hijo luego serán tus sueños, y serás más feliz de lo que habías planeado, porque esa persona que estuvo nueve meses bajo tu corazón querrá apoyarte. No tengas reparo en dar una oportunidad al amor. Sigue sembrando esperanza en tu esperanza, felicidad en tus pequeñas alegrías y deja que la paz sea tu compañía. No abortes, dale un sí a la vida”.
Por Javier Abad Gómez
javier.abad.gomez@gmail.com
Es simple respeto hacia la grandeza de la vida humana, igual en una mujer católica, judía, cristiana, evangélica, islámica o atea. Tener sexo no es un juego. Debe ser responsable, pues su función es dar vida a otro ser humano. Un bebé no es un error, ni abortar una rutina. ‘Madre soltera’ no es una etiqueta y por serlo no vales menos: eres mucho más por tener la valentía de luchar por él y por ti. Porque decidiste decirle sí a la vida de tu hijo. Decidiste amar por amor. El hecho de ser mamá no apartará a los hombres de ti, y los inteligentes comprenderán que has madurado y estás preparada para tomarte el amor en serio, es amar por encima de las dificultades. ¿Piensas en lo que diría la familia y los amigos? No olvides que en esta historia los protagonistas son tu hijo y tú. Los demás son actores de reparto. Los futuros abuelos van a derretirse de amor cuando tengan que cuidarlo, y quienes te criticaron harán fila para arrullarlo.
Todos en el fondo sabrán que eres valiente. Tu historia cambiará pero los sueños de tu hijo luego serán tus sueños, y serás más feliz de lo que habías planeado, porque esa persona que estuvo nueve meses bajo tu corazón querrá apoyarte. No tengas reparo en dar una oportunidad al amor. Sigue sembrando esperanza en tu esperanza, felicidad en tus pequeñas alegrías y deja que la paz sea tu compañía. No abortes, dale un sí a la vida”.
Por Javier Abad Gómez
javier.abad.gomez@gmail.com